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Periodoncia

La salud bucal comienza por un correcto cepillado, que conviene realizar justo después de cada comida, ingesta de bebidas, especialmente las azucaradas y carbonatadas, de golosinas o aperitivos, o de cualquier alimento.

El cepillado más importante, y el que no debe faltar, es el de después de la cena o de la última ingesta antes de dormir. Cabe mencionar que no basta con cepillarse, sino que existen  técnicas de cepillado y aditamentos de higiene oral para cada paciente en particular.

Una buena higiene bucodental debería establecerse mediante la adopción de 4 hábitos:

  • el cepillado
  • la limpieza con hilo dental
  • el enjuague
  • visita periódica al dentista

Las encías sanas no sangran con el cepillado.  Si se observa un sangrado evidente con un cepillado normal, lo probable es que se esté ante un caso de gingivitis, la cual es reversible, ya que se limita a la encía. Sin embargo, puede ser un signo de un problema más grave denominado periodontitis, en la cual está afectada no solo la encía, sino también el hueso, cemento y ligamento periodontal que soportan a los dientes; este problema está acompañado de migración dental, movilidad y mal aliento, entre otros.

Las enfermedades periodontales se solucionan acudiendo a un especialista en periodoncia, quién realizará un diagnóstico especializado que consiste en una valoración de salud general completa, examen bucal,  sondeo, radiografías y modelos de estudio. Dependiendo del diagnóstico se establecerá el tratamiento adecuado.

En caso de periodontitis, la primer fase del tratamiento está dirigida a erradicar la causa de la enfermedad periodontal, que es la placa dentobacteriana. En esta fase se refuerza la técnica de higiene oral, y se eliminan los depósitos duros (sarro) y blandos (placa y restos de alimentos) que se encuentran adheridos a la superficie de los dientes tanto por arriba como unos cuantos milímetros por debajo de la encía por medio de un procedimiento denominado raspado y alisado radicular hasta que la superficie queda lisa y limpia. Posteriormente se revalora el estado del paciente y en caso de ser necesario se para a una segunda fase quirúrgica o correctiva que persigue eliminar por completo las bolsas periodontales profundas o defectos remanentes que no pudieron resolverse con la primera fase. En este momento puede ser necesario el empleo de materiales regenerativos  como injertos óseos, membranas, proteínas derivadas de la matriz del esmalte, plasma rico en factores de crecimiento, etc. Una vez concluido el tratamiento periodontal el paciente entra a una tercer fase de mantenimiento, que consiste en valorar cada 4 a 6 meses el estado periodontal del paciente, reforzar la técnica de higiene oral y detectar en forma temprana cualquier dato de actividad y progresión de la enfermedad periodontal para dar el tratamiento oportuno y limitar el avance de la enfermedad periodontal.

Una buena salud bucal no significa solamente tener unos dientes brillantes y sin caries. Obviamente el estado y aspecto de nuestra boca afecta a nuestra forma de comer, de hablar y de relacionarlos con los demás. Pero esto no es todo. Los expertos han llegado a la conclusión de que la boca, incluyendo las encías, los dientes y la mandíbula, es un reflejo de nuestro estado de salud y bienestar general.

La salud bucal comienza por un correcto cepillado, que conviene realizar justo después de cada comida, ingesta de bebidas, especialmente las azucaradas y carbonatadas, de golosinas o aperitivos, o de cualquier alimento.

El cepillado más importante, y el que no debe faltar, es el de después de la cena o de la última ingesta antes de dormir. Cabe mencionar que no basta con cepillarse, sino que existen  técnicas de cepillado y aditamentos de higiene oral para cada paciente en particular.

Una buena higiene bucodental debería establecerse mediante la adopción de 4 hábitos:

  • el cepillado
  • la limpieza con hilo dental
  • el enjuague
  • visita periódica al dentista

Las encías sanas no sangran con el cepillado.  Si se observa un sangrado evidente con un cepillado normal, lo probable es que se esté ante un caso de gingivitis, la cual es reversible, ya que se limita a la encía. Sin embargo, puede ser un signo de un problema más grave denominado periodontitis, en la cual está afectada no solo la encía, sino también el hueso, cemento y ligamento periodontal que soportan a los dientes; este problema está acompañado de migración dental, movilidad y mal aliento, entre otros.

Las enfermedades periodontales se solucionan acudiendo a un especialista en periodoncia, quién realizará un diagnóstico especializado que consiste en una valoración de salud general completa, examen bucal,  sondeo, radiografías y modelos de estudio. Dependiendo del diagnóstico se establecerá el tratamiento adecuado.

En caso de periodontitis, la primer fase del tratamiento está dirigida a erradicar la causa de la enfermedad periodontal, que es la placa dentobacteriana. En esta fase se refuerza la técnica de higiene oral, y se eliminan los depósitos duros (sarro) y blandos (placa y restos de alimentos) que se encuentran adheridos a la superficie de los dientes tanto por arriba como unos cuantos milímetros por debajo de la encía por medio de un procedimiento denominado raspado y alisado radicular hasta que la superficie queda lisa y limpia. Posteriormente se revalora el estado del paciente y en caso de ser necesario se para a una segunda fase quirúrgica o correctiva que persigue eliminar por completo las bolsas periodontales profundas o defectos remanentes que no pudieron resolverse con la primera fase. En este momento puede ser necesario el empleo de materiales regenerativos  como injertos óseos, membranas, proteínas derivadas de la matriz del esmalte, plasma rico en factores de crecimiento, etc. Una vez concluido el tratamiento periodontal el paciente entra a una tercer fase de mantenimiento, que consiste en valorar cada 4 a 6 meses el estado periodontal del paciente, reforzar la técnica de higiene oral y detectar en forma temprana cualquier dato de actividad y progresión de la enfermedad periodontal para dar el tratamiento oportuno y limitar el avance de la enfermedad periodontal.

Una buena salud bucal no significa solamente tener unos dientes brillantes y sin caries. Obviamente el estado y aspecto de nuestra boca afecta a nuestra forma de comer, de hablar y de relacionarlos con los demás. Pero esto no es todo. Los expertos han llegado a la conclusión de que la boca, incluyendo las encías, los dientes y la mandíbula, es un reflejo de nuestro estado de salud y bienestar general.

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes

¿A qué se refiere el término periodontal?

Periodontal se refiere a todo lo que rodea y soporta al diente, comprende la encía, el cemento radicular, el ligamento periodontal y el hueso alveolar

¿Por qué es importante el cuidado de la salud periodonta?

Una boca sana y una hermosa sonrisa es una excelente carta de presentación y nos abre las puertas para la vida social y laboral. Cuando existen problemas periodontales se ve afectada la estética bucal llegando al grado de ocasionar migración de la encía, migración gingival y pérdida de los dientes dando una apariencia desagradable y causando una gran inseguridad para sonreir y convivir en sociedad, además de que en la mayoría de las ocasiones está acompañada de mal aliento. Por si fuera poco, se ha demostrado que existe una relación directa entre las enfermedades periodontales y enfermedades sistémicas como diabetes y problemas cardiovasculares, entre otros. Al controlar el estado periodontal hay una mejoría en el estado de salud general del paciente.

¿Cómo puedo prevenir la aparición de enfermedades periodontales?

La mejor forma de prevenir las enfermedades periodontales es una adecuada higiene bucal y acudir a consulta dental dos o tres veces al año con la finalidad de detectar cualquier problema en forma temprana y que se realice una limpieza dental profesional y refuerzo de la técnica de higiene oral.

¿Si mis dientes se mueven, es necesario extraerlos?

Es necesario valorar el grado de movilidad de cada uno de los dientes, la presencia de trauma oclusal, la función, la presencia de caries o restauraciones deficientes y su valor estratégico en caso de requerir una rehabitación protésica. Dientes con movilidad leve pueden ser mantenidos y ser funcionales, dientes con movilidad moderada pueden mantenerse y reducir la movilidad mediante ferulización (unir con otros dientes), y dientes con movilidad severa pueden requerir tratamientos endodónticos o bien la extracción. La extracción también está indicada en dientes que no sean funcionales o cuyo pronóstico al mantenerlos sea desfavorable o representen una inversión excesiva o compromiso estético.

Tips

Tips

  • Si usted tiene mal aliento, sangrado o supuración en las encías, dientes móviles que han cambiado de posición y parecenmás largos que antes, es necesario que acuda cuanto antes a una consulta con un odontólogo especialista en periodoncia
  • Una buena higiene oral requiere de una adecuada técnica de cepillado, el uso del hilo dental  y enjuague bucal 3 veces al día
  • Las enfermedades periodontales han demostrado estar relacionadas con padecimientos sistémicos como la diabetes
  • El manejo interdisciplinario de pacientes con enfermedad periodontal es indispensable para establecer el plan de tratamiento más adecuado para el paciente y obtener los mejores resultados posibles
  • En algunos pacientes es necesario emplear aditamentos especiales de higiene oral, colutorios medicados e incluso antibióticos para el manejo de los problemas periodontales
  • Existen pruebas microbiológicas y para medirá anticuerpos en sangre que son útiles en pacientes con enfermedades periodontales que no responden al tratamiento convencional
  • Un paciente periodontalmente comprometido que recibe tratamiento y no acude a sus citas de manetenimiento tiene un pronóstico similar que si no se hubiera tratado